¿ESTÁS CRECIENDO O SOLO SOBREVIVIENDO?
Una llamada urgente al crecimiento espiritual genuino
Lectura bíblica:
Hebreos 5:12-14
“Porque debi
endo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios… todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez...”
I. INTRODUCCIÓN:
Vivimos en una generación saturada de contenido cristiano: sermones, podcasts, redes sociales, devocionales y alabanzas. Sin embargo, el acceso no siempre significa transformación. Muchos cristianos llevan años en la fe, pero no han madurado. Se saben versículos, pero no los viven. Participan, pero no fructifican. Están estancados, aunque parecen activos.
Y lo peor no es no crecer, sino acostumbrarse a no crecer.
II. LA REALIDAD ESPIRITUAL DE MUCHOS HOY
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Van a la iglesia, pero no perdonan.
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Cantan, pero no oran.
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Publican versículos, pero no tienen comunión con Dios.
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Defienden doctrinas, pero no aman al prójimo.
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Llevan Biblia, pero no la obedecen.
¿Qué pasa? Falta alimento sólido. Falta profundidad. Falta compromiso.
Jesús no murió para hacernos asistentes a cultos, sino discípulos con fruto.
III. LAS SEÑALES DE ESTANCAMIENTO ESPIRITUAL
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Falta de hambre por la Palabra.
Si puedes pasar días sin buscar a Dios, estás debilitándote. -
Reacción inmadura ante los conflictos.
Criticar, ofenderse fácilmente, guardar rencor. -
Resistencia al cambio.
Cuando la predicación confronta, pero tú dices: “Eso no es para mí”. -
Vivir por emociones, no por convicciones.
Buscas sentir a Dios, pero no obedecerle.
IV. LLAMADO AL CRECIMIENTO
Efesios 4:14-15
“Para que ya no seamos niños fluctuantes... sino que crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.”
Crecer en Cristo es madurar en fe, en carácter, en obediencia y en amor. No es opcional. Es el plan de Dios para todo creyente.
V. ¿CÓMO EMPIEZO A CRECER DE VERDAD?
1. Confronta tu propia tibieza.
No puedes cambiar lo que no estás dispuesto a reconocer.
Apocalipsis 3:16 – Dios aborrece la tibieza espiritual.
2. Busca alimento sólido.
Deja la superficialidad espiritual. Lee la Palabra con profundidad, estudia, pregunta, profundiza.
3. Rodeate de personas que te desafíen.
Necesitas discípulos maduros a tu lado. La comodidad te adormece, el desafío te despierta.
4. Obedece lo que ya sabes.
No necesitas más revelación si no estás aplicando la que ya tienes.
5. Sé intencional.
El crecimiento no es automático. Requiere disciplina espiritual: oración, lectura, comunidad, rendición.
VI. UNA HISTORIA QUE REFLEJA ESTA VERDAD
Un hombre plantó un árbol en su jardín. Lo regaba, le hablaba, lo cuidaba. Pero año tras año, no daba fruto. Hasta que un día, su hijo le preguntó:
“Papá, ¿ese árbol es de verdad, o es solo decoración?”
Muchos creyentes son como ese árbol: aparentemente vivos, pero sin fruto.
Dios no te llamó a decorar el Reino. Te llamó a dar fruto que permanezca.
Juan 15:8
“En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
VII. ORACIÓN FINAL
Señor, perdóname por conformarme con una fe superficial. Reconozco que muchas veces he vivido estancado, sin crecer, sin avanzar, sin fruto. Hoy quiero responder a tu llamado. No quiero ser solo un creyente de nombre, sino un discípulo maduro, útil y transformado. Dame hambre por tu Palabra, carácter para obedecerla, y pasión por conocerte más. Hazme crecer en ti, cada día, hasta parecerme más a Cristo. En el nombre de Jesús. Amén.
VIII. PARA MEDITAR Y APLICAR
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¿En qué áreas de tu vida estás estancado espiritualmente?
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¿Qué práctica necesitas recuperar: oración, lectura, comunidad, obediencia?
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¿A quién podrías acercarte para rendir cuentas espirituales y crecer juntos?

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