“DIOS SIGUE LLAMANDO A SU VIÑA”
“SERMON:
DIOS SIGUE LLAMANDO A SU VIÑA”
Basado en Mateo 20:1–16
Tema: El llamado de Dios a trabajar en Su Reino
Título alternativo: “No importa la hora… importa que entres”
I. TEXTO BASE – MATEO 20:1–7
“Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña… Salió cerca de la hora undécima, y halló a otros que estaban desocupados, y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña…”
II. INTRODUCCIÓN
Jesús contó esta parábola para hablar del Reino de Dios, pero también del corazón del Padre que llama, insiste y no se rinde con aquellos que aún están “desocupados” fuera de la viña.
Dios está en movimiento. Él no está inactivo. El Reino está avanzando y su llamado aún resuena:
“¿Por qué estás todavía desocupado?”
“Ven, entra en mi viña.”
III. VERDADES DEL LLAMADO SEGÚN ESTA PARÁBOLA
1. EL LLAMADO COMIENZA EN EL CORAZÓN DEL PADRE
“Salió por la mañana…” (v.1)
El Padre de familia no espera que los obreros lleguen solos. Él va, busca, llama, insiste.
Este es un Dios activo en buscar obreros, no pasivo esperando voluntarios.
Aplicación:
Dios te está buscando. Él tiene una obra para ti, un lugar específico en su viña.
No fuiste llamado solo a calentar una banca. Fuiste llamado a trabajar en su Reino.
2. DIOS LLAMA A DIFERENTES HORAS DEL DÍA
Salió por la mañana, a la tercera, sexta, novena y hasta la undécima hora.
Esto representa que Dios llama en diferentes momentos de la vida:
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Algunos desde jóvenes.
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Otros en la adultez.
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Otros en su vejez.
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Algunos tras caer, fracasar, o haber desperdiciado años.
**Lo importante no es cuándo te llamó, sino que cuando lo hizo, tú respondas.
3. EL LLAMADO DE DIOS NO SE BASA EN MÉRITOS, SINO EN SU GRACIA
A todos les dio un denario, aunque no trabajaron la misma cantidad de horas.
Esto muestra que el llamado de Dios no se trata de competir, sino de obedecer.
Él da por gracia, no por obra. No trabajamos para ganarnos su amor, sino porque ya nos amó y nos llamó.
Romanos 11:29
“Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”
4. HAY MUCHOS “DESOCUPADOS” EN LA PLAZA ESPIRITUAL
“¿Por qué estáis aquí desocupados todo el día?”
Hoy también hay muchos cristianos:
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Sentados pero no sembrando.
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Salvos pero no sirviendo.
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Perdonados pero no activos.
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Llenos de Palabra pero vacíos de fruto.
Y Dios les está preguntando lo mismo:
“¿Por qué estás todavía desocupado en mi Reino?”
5. NO ES TARDE PARA RESPONDER AL LLAMADO
“Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.”
Aún en la hora undécima (la última), el Padre sigue buscando obreros.
Esto habla de oportunidad, paciencia, y gracia extendida hasta el último minuto.
Joel 2:25
“Yo restituiré los años que comió la oruga…”
Dios puede recuperar tu tiempo perdido, si hoy decides obedecer.
IV. APLICACIONES PRÁCTICAS
✅ Si estás fuera de la viña: RESPONDE.
Hoy es el tiempo de entrar. No importa tu pasado. El llamado sigue en pie.
✅ Si estás dentro pero pasivo: ACTIVA TU LLAMADO.
No fuiste llamado a ser espectador, sino trabajador. La cosecha es mucha, los obreros pocos.
✅ Si ya estás trabajando: SÉ FIEL.
No mires cuánto hace otro ni qué recompensa tiene. Sirve con gozo, el dueño es justo.
V. CONCLUSIÓN
Dios sigue saliendo cada día a buscar obreros.
La pregunta es: ¿dónde estás tú?
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¿En la plaza de la comodidad?
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¿En la esquina de la excusa?
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¿En la viña dando fruto?
El Reino no necesita estrellas, necesita siervos. No necesita celebridades, necesita jornaleros fieles.
“Muchos son los llamados, pocos los escogidos.” — Mateo 22:14
Pero todo el que responde con fe y entrega, será útil para el Reino.
VI. LLAMADO FINAL
¿Estás cansado de vivir sin propósito?
¿Te has acostumbrado a no hacer nada?
¿Sientes que Dios te está diciendo: “Es tu hora de entrar a la viña”?
Hoy puedes decir como Isaías:
“Heme aquí, envíame a mí.”
VII. ORACIÓN FINAL
Padre, gracias por seguir saliendo a buscarnos. Perdóname por tantas veces en que estuve en la plaza del estancamiento, mientras tu viña necesitaba manos, corazones y obediencia. Hoy respondo a tu llamado. No quiero seguir desocupado espiritualmente. Toma mi vida, mis fuerzas, mi tiempo, y llévame a servirte donde tú quieras. En el nombre de Jesús. Amén.
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